Cañón de Añisclo


LOCALIZACIÓN

Zona más meridional del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Ermita de San Úrbez

ACCESO

Desde Aínsa, tomar la carretera A-138 hacia Bielsa. En Escalona, tomar la HU-631, para recorrer los 13 km que nos separan del aparcamiento del puente de San Úrbez. El acceso al Cañón de Añisclo por carretera está perfectamente señalizado.

CARACTERÍSTICAS

Agreste valle de gran belleza natural que forma parte del Parque Nacional de Ordesa. El río Bellós (o Vellós), que nace en los neveros del Sum de Ramond, de la Sierra de la Custodia, de las Tres Marías y de las Pacas, discurre encajonado entre murallas de caliza, modelando con el paso de los años el profundo cañón hasta convertirlo en el más abrupto de los cuatro valles que surcan el macizo del Monte Perdido.

OBSERVACIONES
La acampada libre está prohibida en todo el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. No obstante, el vivac (pernoctar al raso o en tienda de campaña, siempre y cuando se monte al anochecer y se recoja al amanecer) se permite, en la zona del Cañón de Añisclo, por encima de los 1.800 mts de altitud.


Ruta: Aparcamiento de San Úrbez - La Ripareta - Fon Blanca - Aparcamiento de San Úrbez
Dificultad: media.
Duración estimada: 7 horas (ida y vuelta).
Desnivel: San Úrbez (980 mts), Ripareta (1.420 mts), Fon Blanca (1.700 mts).

El recorrido de ida y vuelta propuesto, se inicia en el aparcamiento de San Úrbez, que marca el final del desfiladero de las Cambras y el inicio del Cañón de Añisclo. Después de dejar el coche, atravesaremos el puente de San Úrbez y cruzaremos el río Bellós para dar comienzo a la caminata. Tomaremos el amplio camino que, en dirección norte, deja a la derecha la ermita de San Úrbez, incrustada en la roca y antigua morada del santo eremita que lleva su nombre. No abandonaremos el camino principal hasta llegar, sin posibilidad de extravío, al paraje de la Ripareta, al cabo de unas 2 horas y media. Durante el trayecto, podrán observarse indicaciones hacia La Ripareta-Fuenblanca. En todo el recorrido aparecen indicaciones precisas, por lo que la posibilidad de extravío es inexistente.

El paisaje está dominado por una exhuberante vegetación (tejos, hayas, pinos, helechos, fresas silvestres,...) que le confiere un aspecto selvático. El cañón es impresionante, así como la multitud de cascadas que se ven a lo largo de todo el recorrido. Si duda, nos encontramos en uno de los lugares más salvajes de todo el Parque Nacional.

Llegados a La Ripareta, el cañón se ensancha considerablemente. Iniciamos un nuevo ascenso, atravesando un magnífico hayedo, hasta alcanzar una zona en la que se inicia un suave descenso hacia el cauce el río. Tras atravesar el río por un nuevo puente, no tardaremos en advertir las señales rojas y blancas, correspondientes al GR 11, que, en dirección a Góriz, nos conducirán a Fon Blanca. Hasta este punto habremos tardado unas 3 horas y media o 4 horas.

Si quisiéramos continuar la ruta (lo cual conllevaría realizar una travesía con pernocte incluido), podríamos continuar hasta el final del Cañón de Añisclo (unas 7 horas desde el aparcamiento).

Para el regreso, se tomará el mismo camino.

© Nano del Hoyo