| Senderismo
y caza
El otoño es la época del año en la que se produce la mayor concentración de cazadores y senderistas en nuestros bosques y montañas (por no contar a los cientos de aficionados a la micología que salen en busca de setas), con lo que aumenta el peligro de accidentes que siempre resulta de la combinación de armas de fuego, presencia humana e imprudencia. Por ello, resulta esencial encontrar fórmulas para salvaguardar la integridad física de los personas, a la vez que no obstaculizar el respetable ejercicio de la caza con intrusiones innecesarias y peligrosas de caminantes en las zonas de caza. Se trata, en definitiva, de conciliar los intereses de cazadores y montañeros, quienes por fuerza deben aprender a convivir en un mismo espacio limitado a la vez que respetarse mutuamente. Sería bueno, por tanto, aplicar fórmulas válidas con este fin, ya sean: - Mayor limitación de los espacios de caza, así como señalización expresa de las zonas objeto de batidas. - Prohibición temporal de tránsito de senderistas en las zonas de caza, así como prohibición de ejercer la caza en senderos y caminos balizados destinados al senderismo. - Advertencia previa en carreteras y caminos de acceso a zonas en donde se vaya a practicar la caza. - Mayor control (incluidos de alcoholemia tras los habituales almuerzos de cazador durante las cacerías) sobre las personas que, en definitiva, llevan en sus manos un arma de fuego, no estando en muchísimos casos preparadas para ello por su ineptitud a la hora de valorar el riesgo o simplemente saber diferenciar las especies que pueden de las que no pueden cazarse Es por esto que animo, primeramente, a montañeros y naturalistas a respetar y tratar de comprender a las personas que practican la caza de manera legal, comprometida con la preservación de las especies animales y, en conclusión, razonable; y, en segundo lugar, a los cazadores, para que sean ellos mismos los primeros en respetar las normas de su actividad (empezando por no disparar a animales cuya eliminación está prohibida) y a marginar a la chusma que se infiltra en las filas de los auténticos cazadores, aquellos que de otra manera aman la naturaleza y sienten respeto y admiración por los seres que viven en ella. senderismorioja |