Peña Puerta y Cerroyera


LOCALIZACIÓN

A 10 km de Sorzano está Viguera. Unos doscientos metros antes de llegar al pueblo, se coge a la derecha la carretera que lleva a la cantera. Cuando termina el asfalto, seguimos la pista que va ascendiendo. Recorridos 800 metros, llegamos a una curva muy cerrada y allí dejamos los coches, junto a una portalada de madera que cierra un almacén subterráneo.




Desnivel: 504 metros

A la izquierda de la puerta una señal avisa: Peligro, cantera. Junto a ella arranca una senda; subimos 40 metros por el barranco y torcemos a la izquierda. Por la senda, bien marcada, entre hayas y monte bajo, vamos ascendiendo sin dejar de ver la cantera. Enseguida (15 min.) vemos Viguera detrás nuestro, metido en una hondonada y Peña Puerta enfrente. Entre bojes nos vamos acercando a la roca.

En este lugar el agua de los barranquillos que descienden por encima de las calizas duras del Jurásico se junta, cae en cascada sobre los yesos del Triásico, mucho más blandos, los erosiona y da lugar a un salto de 150 metros. Nos encontramos en un punto de extraordinario interés geológico donde se observa el llamado cabalgamiento de Cameros.

En estas rocas podemos observar una variada población de aves rupícolas: colirrojos, chovas, grajillas, palomas y sobre todo muchos buitres y algún águila real.

La senda corta la roca formando escalones de piedra. Vemos un precioso valle. Lo vamos a bordear por completo. Bajamos hacia unos corrales arruinados y llegamos a ellos después de atravesar dos pequeños arroyuelos que se dan la mano para saltar juntos la Peña.

Después de una empinada cuesta pasamos a un tercer barranco recorrido por otro riachuelo. Subimos pegados a él siguiendo las sendas marcadas por los animales, hasta llegar a Fuente Fría. El barranco no lleva ya agua y un último empujón, después de atravesar un ancho camino, nos lleva hasta el dolmen de Collado Palomero, situado en una explanada junto al camino que va a Luezas. Ya que no está cuidado y restaurado, ¡qué pena no ver ni un solo panel explicativo!

Seguimos hacia el oeste, buscando como referencia el Chozo Blanco, construcción similar a los guardaviñas del valle... El camino llanea entre prados salpicados de enebros (“grojos” en Sorzano) y espinos. Si nos fijamos, poco antes de llegar al Portillo de Los Ladrones, a nuestra izquierda, vemos un gran menhir tumbado.

Dejamos a nuestra derecha el ¿dolmen? del Portillo de Los Ladrones y rodeando Cerroyera subimos a su cima por un camino ancho, pedregoso y de fuerte pendiente. Allí, rodeados de ocho antenas metálicas y disfrutando de un bello paisaje, almorzamos tranquilos.

Descendemos por un camino empinado y ancho. Allá abajo Viguera parece un nido blanco entre montañas, en el “Castillo de Metria”, Cueva Pintada nos mira con su ojo abierto y soleado y ¡cómo no! La Hermedaña, a lo lejos, no deja de vigilarnos.

El camino sigue con fuerte pendiente unas veces entre hayas y encinas y otras entre campos abandonados, hasta que volvemos a ver las canteras que afean el paisaje. Por último la cuesta se suaviza y entre bojes (“bujos”), describiendo pronunciadas curvas, llegamos a la cantera.

¡Ojo!, no es recomendable realizar este itinerario en sentido inverso.

 

Ruta cedida por Goyo, de la Asoc. Amigos de Sorzano