Collada de Lois. PR-LE 18
Tipo de recorrido: circular
Punto de partida: área recreativa de Reyero
Punto de llegada: Reyero
Longitud: 9 km
Duración: 4 horas
Desnivel: 450 m
Tipo de camino: pista de tierra
Uso recomendado: peatonal o cicloturista
Dificultad: media
Época recomendada: todo el año, excepto con nieve
Servicios: un bar en Reyero y una cafetería-restaurante en Pallide;
desde Reyero se pueden visitar las Casas del Parque del Valle del Porma
y del Torreón de Lillo (Puebla de Lillo), que ofrecen información
e interesantes exposiciones el Parque Regional de Picos de Europa.
Apuntes: existen fuentes en Reyero, en la majada de Valdehigüende
y en Recubiles; tras periodos de lluvia se acumula bastante barro en algunos
tramos del recorrido; en sentido inverso al recomendado (subiendo por
Recubiles), la ruta resulta más dura y puede exigir más
tiempo y esfuerzo.
El punto de inicio de este recorrido
está situado en el área recreativa de Reyero, desde donde
es preciso caminar por la carretera vecinal hasta el pueblo. Al llegar
a las primeras casas, nos desviamos a la izquierda para tomar cualquiera
de las dos calles que siguen por detrás de la iglesia y que confluyen
más adelante, a la salida del pueblo, en la pista de Valderriero.
Tras cruzar el arroyo del mismo nombre, nos enfrentamos a un cruce de
caminos: el que se desvía a la izquierda sube hacia el puerto pirenaico
de Valdehigüende, mientras que la pista que sigue de frente se dirige
a la majada de Recubiles. Como quiera que ambas pistas se volverán
a encontrar en la cabecera del valle, estamos al principio de de un circuito
que se recomienda iniciar por el camino de Valdehigüende. De esta
forma, vamos ganando rápidamente altura, primero a través
de un pujante robledal y, más adelante, por una loma desarbolada
que permite disfrutar de una magnífica panorámica de la
fértil llanada que precede al pueblo de Pallide.
Superando el tramo de subida más fuerte, llegamos al hermoso puerto
de Valdehigüete, tendido a los pies de una sucesión de crestas
calizas que recibe el ilustrativo nombre de Los Cabezos. La ruta continúa
subiendo por la cresta que separa los valles de Valderriero, a la derecha,
y del arroyo de Remolina, a nuestra izquierda, hasta alcanzar la base
de una peña. Allí, nuestro camino se cruza perpendicularmente
con otra pista: por la izquierda podemos asomarnos en un breve desvío
a la collada de Reyero, si bien la ruta prosigue por el ramal de la derecha,
que comienza a descender por la cabecera del valle de Valderriero pasando
por debajo de la collada de Lois. En este punto merece la pena salvar
el pequeño desnivel que nos separa de la collada para colar la
mirada hacia le recóndito valle del río Dueñas, donde
se levanta el pueblo de Lois.
Volviendo a la pista, afrontamos una fuerte bajada que nos conduce a la
majada de Recubiles, donde los ganaderos de Reyero disponen de un redil
para guarecer el ganado vacuno que suben a los pastos de altura. El descenso
sigue siendo rápido y acentuado a partir de Recubiles, aunque sólo
en un tramo relativamente corto, que finaliza cuando el camino regresa
a las orillas del arroyo de Valderriero. A partir de este punto, tan solo
nos separa del pueblo un cómodo y bonito trayecto por el fondo
del valle.
(*
Textos y rutas extraídas del folleto Rutas e Instalaciones de Uso
Público (Parque Regional de Picos de Europa en Castilla y León),
editado por la Junta de Castilla y León) |