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Tipo de recorrido: circular
Punto de partida: Boca de Huérgano
Punto de llegada: Boca de Huérgano
Longitud: 7,5 km
Duración: 2,5 horas
Desnivel: 220 m
Tipo de camino: pista forestal
Uso recomendado: peatonal, cicloturista y a caballo
Dificultad: baja
Época recomendada: todo el año, excepto con nieve.
Servicios: Boca de Huérgano cuenta con una panadería, varios
bares y restaurantes, un hostal, un establecimiento de turismo rural y
camping; en Villafrea también hay donde comer y existe una zona
de acampada; cerca del punto de inicio de la ruta existe un área
recreativa a orillas del río.
Apuntes: a lo largo del río se encuentran un par de fuentes; existe
la posibilidad de hacer la ruta a caballo o en bicicleta de montaña,
alquilando los animales o las bicis en Boca de Huérgano (preguntar
en el hostal); en algunos tramos del itinerario (al inicio en y en el
valle de Arbolande) se superponen dos rutas señalizadas que pueden
inducir a equivocaciones.
El punto de inicio de la ruta de
este itinerario se localiza a la salida de Boca de Huérgano por
la carretera de Siero de la Reina, justo después de pasar el viejo
puente sobre el río Yuso. Allí tomamos un camino ancho que
sube hacia un pinar de repoblación, alcanzándose muy pronto
una encrucijada. Iniciaremos la ruta por el camino de la derecha, que
sigue subiendo, al principio en zig-zag, pero luego de forma más
directa y progresiva. La ascensión finaliza en el lugar de Valdemerón,
paraje inmerso en un precioso robledal, literalmente tapizado de líquenes.
El siguiente tramo es un delicioso paseo sin apenas desnivel en el que
la vista juega a descubrir los árboles más sobresalientes
y retorcidos, especialmente numerosos en el monte de Matapiojos, que se
cruza poco antes de llegar a la pradera del Camperón. Es éste
un enclave estupendo para disfrutar de un descanso al lado del pilón
que sirve de abrevadero al ganado. Desde allí se dominan los bosques
que cubren cada valleja y cada loma de la vertiente opuesta del valle,
asomando por detrás las refulgentes cresterías calizas del
Gilbo y Las Pintas.
En el Camperón, la ruta cambia bruscamente de dirección,
internándose de nuevo en el robledal para ir en busca del collado
que separa el Alto de Matapiojos, a nuestra derecha, del Cueto de San
Martín, a nuestra izquierda. Este collado da paso al valle de Arbolande,
del que se tienen buenas panorámicas un poco más adelante,
desde la campera de Llamarredonda. A partir de aquí el camino desciende
para ganar el fondo del valle en La Risoña, donde enlazamos con
la pista que nos conducirá en cómodo descenso hasta la ermita
de Villafrea, situada a las afueras del pueblo. Al lado de la ermita nace
un camino vecinal que nos lleva de vuelta a Boca de Huérgano, permitiéndonos
cerrar el circuito.
(*
Textos y rutas extraídas del folleto Rutas e Instalaciones de Uso
Público (Parque Regional de Picos de Europa en Castilla y León),
editado por la Junta de Castilla y León) |