Castillo de Metria (Viguera)


LOCALIZACIÓN

La mole del Castro o Castillo de Metria, mal llamado Castillo de Viguera, se encuentra al sur de este pueblo, por encima de la N-111 y en la margen derecha del Río Iregua.

ACCESO

Aparcamiento de la fábrica de yesos de Iberplaco, en Viguera.




Dificultad: media /
Desnivel: 439 metros / Tiempo estimado: 3 horas (ida + vuelta).


Subimos carretera adelante hacia el pueblo de Viguera con mucho cuidado pues no hay arcén. Llegamos a un pequeño mirador con una fuente. Desde allí contemplamos el paisaje. Mirando hacia el norte, enfrente, se alza El Mortero, a su derecha el Barranco de Los Fosos con la raya oscura del Barranco de Los Infiernos, y detrás los Cerros de Sorzano. Hacia la izquierda las Peñas de San Esteban (con la Ermita camuflada) y la Cueva de Los Moros encima de Castañares. Detrás de nosotros, vigilante, el peñón de Metria.

Seguimos unos 40 metros y abandonamos la carretera hacia la derecha. Continuamos por la carretera que va a la cantera mientras admiramos el paisaje. Pasada una curva damos vista al Barranco de Río Madre. Desde este punto contemplamos Viguera. Encima del pueblo vemos su antiguo emplazamiento y más arriba el pico sobre el que se levanta una torre vigía. Detrás de ella, en esa misma roca, estaba su antiguo castillo. Retrocedemos unos 60 metros y seguimos la calzada romana, nos la señala una flecha. La seguimos cruzando por campos abandonados convertidos en pastizales e invadidos por aliagas, tomillo, espliego y muchas matas calambrucheras llenas de tapaculos (o mícarros). En el Barranco de Los Infiernos no ha entrado aún el sol (ni entrará en todo el día). En la ladera boscosa de Moncalvillo se adivina la línea recta de La Regadera. A nuestra derecha Valdemetria. Los cencerros no cesan de sonar. Los buitres secan sus alas en las rocas.

Llegamos, debajo del Corral del Conde, a un cruce de caminos y por una senda subimos hasta la base del Peñón. Desde aquí se ve Panzares y más arriba Torrecilla. Antes de subir torcemos a la izquierda y con cuidado nos acercamos y vemos Cueva Pintada. No entramos, eso lo dejamos para los que somos locos amantes de la Prehistoria. Trepamos hasta lo más alto y allí junto a dos pozos artificiales almorzamos. La roca tiene una superficie de 500 x 500 m. y su perímetro es vertical con desniveles de 50 a 100 m. de altitud. El almuerzo, mientras contemplamos el paisaje, se convierte en un banquete. No describo el paisaje, hay que verlo.

El regreso se realizará por el mismo camino.

Si nos quedan tiempo y ganas podemos ir a ver el cercano puente medieval. Su construcción es del siglo XI aunque fue reedificado en el siglo XVI, en el reinado de Carlos I. Tiene tres arcos, dos de medio punto y el central apuntado, y está fabricado con piedra toba, sillería, sillarejo y mampostería.

 

Un poco de historia...

En la Sierra de Cameros parece ser que no entraron los moros. A cambio de algún tributo les dejaban vivir en paz; ellos se conformaban con el llano. Para vigilar a los cristianos, los musulmanes construyeron castillos en la salida de los valles. Uno de ellos fue el de Viguera, aprovechando una torre de vigilancia romana.

En el Valle del Ebro se destacaron los miembros de una familia de renegados godos que atronaron con el eco de sus gestas bélicas toda la historia de la España cristiana y de la España islámica durante el siglo IX. Uno de los más célebres fue Muza II, el célebre Moro Muza. Tal era su poder que era llamado “el tercer rey de España” (el primero era el califa de Córdoba y el segundo el rey de Asturias). Su hijo Lubb ibn Musa reconstruyó el castillo de Viguera y fijó en él su residencia. Desde allí se dedicó a arrasar los castillos y tierras vecinas. Enviadas tropas contra él hizo una salida en Los Fosos (Janadiq Bucayra), las desbarató y se apoderó de cuantos hombres y caballos quiso. Esta batalla creemos se dio en el laberinto rocoso que vemos enfrente de nosotros, hacia el norte, y que lo forman los Barrancos El Badén, Los Infiernos y Las Guardias, debajo de Los Cerros de Sorzano.

En el año 870 este Lubb (o Lope) se enseñoreó de la Marca Superior y se apoderó de Zaragoza, Tudela, Arnedo y otras ciudades. Aquí hizo una matanza con los árabes de Zaragoza de distintas tribus. Les hizo salir hacia Viguera y los mató en un prado que se conoce con el nombre de Prado de Los Ärabes (Mary al-Arab). Quizás sea El Prado Navajas, por donde vamos a pasar.

En tiempo de los árabes había, como ahora, un gran bosque, pues cierto día en que Lubb salió a cazar ciervos saltó uno delante de él. Aguijó a su caballo que se metió entre un arbolado muy denso. A Lubb se le enganchó entre las ramas un brazo, que se le descuajó por el hombro y cayó muerto. Sucedió esto el 27 de abril del año 875. Fue enterrado en Viguera. Su vida fue una verdadera novela de aventuras.

Con la conquista de Viguera por los navarros el año 924 estas tierras pasaron a manos cristianas.

El monarca navarro García Sánchez I (925-970) creó, parece ser que presionado por su segunda esposa Teresa, para su hijo Ramiro Garcés, el reducido reino de Viguera. Ramiro Garcés reinó durante los años 970-981. Fue un rey activo y comprometido en el engrandecimiento y expansión de su reino. Su vida finalizó en duro combate sostenido contra Almanzor junto a la aldea y castillo de Torrevicente, en tierras sorianas, en julio del año 981.

El segundo rey de Viguera fue Sancho Ramírez, primer hijo de Ramiro Garcés, que murió muy pronto, hacia el año 997, por lo que tendría 24 años. El título de rey pasó a su hermano García Ramírez que fue el tercer rey de Viguera (997-1.030).

Así pues, el reino de Viguera duró unos 60 años. Creemos que el territorio de este “reino” podría coincidir con las villas que la reina Estefanía dona a cada uno de sus hijos en su testamento del año 1.060. Comprendería: Viguera con sus villas Harat-Albelda, Alhacel, Castejón, Santa Eulalia, Excluniana, Lizuelos, Sorvetello, Sorzano, Nalda, Fruvekella, Viriza y Luezas; Leza con sus villas de Soto, Cillas, Alficero, Torrecilla en Camero y Larraga; Jubera con sus villas de Bucesta, Lagunilla y Oprela; Murillo, Cobuela, Viliella, Egón y Egoncillo; Alberite, Lardero y Mucrones; Villamediana; Matres; Corcuetos, Hornos y Daroca; Yangua, Atayo y Villuela. Muchas de estas villas ya han desaparecido.

También gobernó este reino el primogénito de Sancho III El Mayor, Ramiro, en el año 1.035 a la muerte de su padre. Pero este Ramiro no se tituló rey sino hijo del rey Sancho.

Ruta y reportaje realizados por la Asoc. de Amigos de Sorzano
Fotos: Nano del Hoyo

 



Castillo de Metria


Valle del Iregua