Golpe
mortal a la Red de Parques Nacionales
15/11/2004
Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF/Adena,
todas ellas representadas en diferentes parques nacionales, desean mostrar
su profunda preocupación por las consecuencias que la sentencia
del Tribunal Constitucional puede tener en la conservación de
los Parques Nacionales.
Para estas organizaciones la sentencia del Tribunal Constitucional reduce
a la mínima expresión posible la participación
del Estado en la gestión de los Parques Nacionales, reservándole
únicamente un papel residual, como la posibilidad de establecer
criterios orientadores, pero ninguna competencia en las decisiones directas
sobre la gestión de los parques y ninguna capacidad para obligar
a su cumplimiento.
Desde el pasado mes de mayo, en que se hizo pública la existencia
de un informe del Ministerio de Administraciones Públicas en
el que se recomendaba al Ministerio de Medio Ambiente la cesión
de la competencia exclusiva en la gestión de los Parques Nacionales
a las Comunidades Autónomas, las organizaciones ecologistas habían
expresado al Gobierno su máxima preocupación ante la posibilidad
de que la Red de Parques Nacionales pudiera quedar vaciada de contenido
y se implantara un modelo donde cada comunidad autónoma por separado
tomara sus decisiones sobre la gestión diaria, como ahora sentencia
el Tribunal Constitucional.
Las organizaciones ecologistas consideran esta sentencia un duro golpe
a la Red de Parques y un claro retroceso, que solamente viene a satisfacer
las pretensiones de algunas comunidades autónomas, pero que no
aporta nada nuevo ni positivo a la conservación de la biodiversidad
de la Parques Nacionales, objetivo principal que debiera haber guiado
cualquier reflexión sobre el futuro de la Red.
Las organizaciones firmantes se han manifestado siempre partidarias
de la cogestión de los PN mediante la participación del
MIMAM y las Comunidades Autónomas y han realizado propuestas
para mejorar este sistema garantizando una mayor independencia política
y coherencia de la Red y un incremento de la participación de
las administraciones locales, pero asegurando el papel del Estado como
garante del mantenimiento y respeto a un modelo y una visión
global.
Las ONG no cuestionan la capacidad de las Comunidades Autónomas
para gestionar sus propias redes de espacios protegidos, pero opinan
que el TC no ha entendido la necesidad de que exista una red superior,
de interés general del Estado, en la cual estén representados
los mejores ejemplos de los hábitats y ecosistemas españoles.
Para las ONG, el reparto de los Parques Nacionales entre las distintas
comunidades autónomas supone el fin de ese objetivo básico,
consagrado por anteriores dictámenes del Alto Tribunal, destruyendo
la unidad de criterio y la coherencia en la gestión a favor de
intereses de puro poder político y territorial.
Así mismo, las ONG consideran un gravísimo error el vaciado
de competencias de los patronatos y del Consejo de la Red impuesto por
el TC, que se convierten en meros testigos y convidados de piedra de
las decisiones que adopte cada autonomía.
Durante los últimos 25 años se ha organizado en España
la que es seguramente la mejor Red de Parques Nacionales de Europa,
y el modelo español de gestión compartida ha sido un ejemplo
mundial para una nueva forma de entender la gestión de estos
espacios protegidos, basada en la participación y la co-responsabilidad.
Para las organizaciones ecologistas no tiene sentido abandonar este
camino para ir a un modelo de exclusividad que no sólo no conserva
mejor la naturaleza, sino que es menos abierto, menos participativo,
más opaco y mucho más sensible a las presiones de los
agentes locales.