| Localización Sepúlveda se sitúa
al noreste de la provincia de Segovia. Sus casas escalonadas se alzan
sobre los tajos y barrancos que dejan a su paso los ríos Caslilla
y Duratón.
Entorno
Los alrededores de la villa esconden, en un radio de pocos kilómetros
y alineados a la largo del río Duratón, castillos medievales,
iglesias románicas y ermitas con encanto. Así, encontramos
el Castillo de Castilnovo, con elementos árabes y que fue sede
de Don Álvaro de Luna; la Iglesia de Duratón, junto a una
necrópolis visigoda, en la que destacan sus capiteles; y la ermita
de San Frutos, que se haya en una de las penínsulas de los meandros
del cañon del Duratón y donde los monjes benedictinos permanecieron
desde el 1076 hasta el 1836.
Y todo ello sin olvidar la indescriptible belleza de las Hoces del Río
Duratón, situadas en el Parque Natural del mismo nombre.
Paseando por sus calles
Los visitantes podrán disfrutar de un bonito paseo por las calles
de esta mágica villa segoviana, en la que disfrutarán con
rincones como la Calle de Tetuán (hoy Lope de Tablada), con su
estilo oriental y árabe; el Arco del Ecce-Homo o Puerta del Azogue
(en ángulo con un jardín sombrío y romántico),
que da paso al rincón más hermoso de la Villa: San Justo;
la subida a Transcastillo; la casa de los Proaños (donde está
esculpida la cabeza cortada del alcaide moro); el barrio de San Esteban
(el menos alto de Sepúlveda); la Puerta del río, una de
las siete de la muralla, que da a la ribera del Caslilla y alberga a la
Virgen de las Pucherillas; etc.
Un poco de historia
Los primeros pobladores de lo que ahora es Sepúlveda fueron los
arévacos, tribu cuyo castro céltico dio origen a esta población
en la remota Edad de Hierro. Se encuentran restos de la época visigótica,
como la Necrópolis excavada en el pueblo de Duratón.
Fue uno de los lugares despoblados en las correrías de Alfonso
I, repoblado después por el Conde de Castilla, Fernán González,
en el año 940, y por lo que luchó contra Almanzor, consiguiendo
la Villa, este último, entre los años 984 y 986, pero siendo
Sancho García, nieto de Fernán González, quien la
recuperó finalmente en 1010.
Monumentos
Iglesia de El Salvador
Iglesia románica de espesos muros del siglo XI, de una sola nave
con bóveda de cañón y ábside semicircular.
La torre, separada de la nave, se conecta con ella a través de
una pasadizo abovedado. Destaca el bonito pórtico con arcos enparejados.
El Castillo
Edificio del siglo XVIII situado fuera de las murallas, donde se encuentra
el reloj de la plaza. Lugar donde se celebran exposiciones culturales
y desde donde se lanza el chupinazo de las “Fiestas de Toros”.
Las Murallas
Se pueden observar en tramos como el llamado Transcastillo y en la zona
del Postiguillo, que conservan algunas de las siete puertas originales.
Iglesia de Los Santos Justo y Pastor
Iglesia románica con tres naves con ábside y cubierta de
madera. Bajo el ábside, tiene un Cripta, con puerta lobulada y
también con tres naves conábsides, algo insólito
en el románico segoviano.
Iglesia de la Virgen de la Peña
Iglesia románica del siglo XII, cuya planta es similar a la de
la Iglesia de El Salvador, a pesar de que el pórtico actual es
casi todo del siglo XVI. Lo más característico es el Tímpano,
situado en la puerta de entrada, único en Segovia y en el románico
segoviano. La Torre fue construida por un magister, Dominicus Iulianus,
de San Esteban. La galería porticada, protege una portada donde
aparece un tímpano con relieve que muestra un pantócrator,
en el interior de un rombo, con escenas del juicio final. En esta Iglesia
se salvaguarda la Patrona de la Villa: Ntra. Sra. de la Peña, talla
en madera policromada del siglo XII, que representa a la Virgen sentada
con el Niño en brazos.
Iglesia de Santiago
Iglesia de una sóla nave rectangular con un ábside de un
cuarto de esfera de estilo mozárabe, de ladrillo con doble arquería
y figuras geométricas, que es único en Sepúlveda.
Cuenta con una cripta subterránea, donde se encuentran una serie
de tumbas antropomorfas excavadas en la roca que podrían datar
del siglo X.
Actualmente, esta Iglesia alberga el Centro de Interpretación de
la Naturaleza del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón.
Iglesia de San Bartolomé
Iglesia románica, del siglo XI-XII, de una sola nave con dos capillas
que forman crucero y cubierta de madera. La torre, de sillería,
está adosada a la Iglesia.
Destaca la escalinata de piedra, presidida por un bello crucero renacentista.
La Puerta de la Fuerza
Camino del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón,
se observan los restos de la Puerta de la Fuerza, de donde parte una calzada
romana que desemboca en el puente romano de Talcano. En ella se sitúa
la leyenda del desafío cuerpo a cuerpo entre el conde Fernán
González y el alcaide moro.
Fiestas
Las fiestas populares de Sepúlveda son las de los “Santos
Toros”, que se celebran el último fin de semana de Agosto.
El momento más importante de las Fiestas es el encierro de las
reses bravas que se lidiarán por la tarde, y que se corre todas
las mañanas por las calles de la Villa. No son sin embargo las
únicas fiestas, destacan también:
La Fiesta de San Miguel y de la Virgen de la Peña (Patrona de la
Villa), los días 29 y 30 de septiembre. El Diablillo, celebrado
el día 23 de agosto, y que conmemora la victoria del Santo sobre
el Diablo, al que hizo salir de una hoguera (por ello, los "Diablillos",
ya de noche, salen de la hoguera y recorren la Plaza haciendo correr a
los niños). La Cabalgata de Reyes. La Misa de Minerva, los terceros
domingos de cada mes en la Iglesia de El Salvador, en la que el Santísimo
recorre el pórtico en procesión a los redobles del tambor.
Y la Feria de Artesanía, el 25 de Julio.
© Mónica Martínez
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