Trevijano y su nevera



LA NEVERA DE TREVIJANO.

A partir del siglo XVI se generaliza en España un curioso fenómeno que provocará la construcción de múltiples pozos de nieve en los pueblos riojanos: El consumo de nieve.

En unos casos serían construidos en los montes y en otros en las proximidades de los núcleos urbanos o integrados en el caserío de los pueblos y ciudades. Por sus diferentes ubicaciones, se clasifican en el ámbito de la investigación como neveras urbanas las primeras y de montaña las segundas.

La nevera de Trevijano fue construida a 975 metros s. n. m., a unos dos mil metros al norte del pueblo, por lo cual podemos considerarla una nevera de montaña. Se trata de una obra de importancia, realizada a modo de mampostería, con sillarejo de piedras calizas, areniscas y conglomerados, colocados en piedra en seco.

Sus dimensiones exactas se desconocen debido a los abundantes materiales que fueron echando en su interior los agricultores de la zona, en unos casos procedentes de sus tareas agrícolas, y en otros de la ruina de la nevera. No obstante, las tareas de limpieza y recuperación que realizan en este momento la Asociación Panal y Amigos de Trevijano permiten que adelantemos sus dimensiones de manera aproximada: ocho metros de diámetro mayor por diez de profundidad.

Parece evidente que la capacidad de almacenamiento de esta nevera estuvo diseñada para un abastecimiento que superaba el número de habitantes de Trevijano, que en el siglo XVI, posible época en la que se construye esta nevera, tenía 250 habitantes, alcanzando su mayor esplendor en el siglo XIX con 482.

Las particularidades arquitectónicas de esta nevera, así como su ubicación en un punto de contacto con el Camero Nuevo, han sido determinantes para integrarla en la nueva Ruta de las Neveras que pretenden crear la Asociación Panal de Nalda, el Ayuntamiento de Sojuela y la Asociación Amigos de Trevijano. Un itinerario medioambiental e histórico que ha de interesar a otros muchos riojanos.



Nevera de Trevijano antes de los trabajos de limpieza

Esta aldea, situada en un cerro dominado por otros mayores que tiene al Norte y al Sur, se encuentra a 25 km de Logroño y a 1.012 m de altitud. El terreno es árido y seco y muy pedregoso siendo la agricultura prácticamente inexistente. La ganadería vacuna, necesitada de poca atención y por tanto de menos mano de obra, es la que predomina en el lugar. También se ven abundantes caballos.

Trevijano aparece por primera vez en el nº 248 de la colección de Diplomas del Archivo de Simancas, en el año 1.082, en una donación que hace el infante D. Ramiro, hijo del Rey D. García de Nájera, al monasterio de Albelda. Su nombre era entonces Trevillano.
En el año 1.594 vivían en Trevijano 250 personas, 330 eran en 1.830 y 482 en el año 1.840.

En el siglo XIX funcionaban varias fábricas de paños y un molino harinero movido por fuerza hidráulica. A lo largo del siglo XX fue despoblándose aunque todavía en 1.950 aparece con 179 habitantes y con 256 edificios, 79 de ellos destinados a viviendas y 179 a otros usos.En 1.960 perdió sus últimos habitantes y en 1.979 se anexionó a Soto en Cameros. Hoy día, excepto en los fines de semana, está prácticamente deshabitado.

Hijo ilustre del pueblo fue D. Francisco Sánchez, catedrático de Artes en la Universidad de Salamanca y más tarde canónigo magistral de León.

• Reportaje y foto cedidos por la Asociación de Amigos de Sorzano